Nuestros alumn@s son mucho más que personas que entran por la puerta, aprenden a cantar, y se van. Como nuestro lema dice: Yo canto con el alma, hay una implicación mucho más personalizada y emocional.

Por eso no solo nos centramos en la técnica vocal. Para nosotras es importante conocer a cada alumno y alumna personalmente, saber sus sueños, aspiraciones, sus miedos, su gusto musical y su personalidad. Además, ¡qué importante es la empatía para dar clases de canto! La voz es el instrumento más íntimo de todos. Las emociones con las que entras en clase pueden condicionar el ritmo de la misma.

Nos gusta que os sintáis cómodos, que VDT sea ese hogar donde sentirse cada vez más libre cantando. 

Si quieres ver qué dicen de nosotras, te dejamos algunos testimonios. GRACIAS a cada uno de vosotros por devolvernos tanto cariño.